No puedo señalar la primera idea. No hubo una chispa única frente a un café.
Fueron treinta años amando los coches. Miles de noches en la carretera. Una sensación que conocía de memoria y a la que nadie había construido un hogar.
Cuando algo crece de lo que eres, y no de una ocurrencia de un día, no tiene cumpleaños. No sale de tu cabeza. Sale de todo tú.
No me senté a inventar función tras función. Seguí algo que ya estaba ahí, y lo descubrí pieza a pieza.
hay cosas que no se inventan. te encuentran ellas, porque eres el único que puede construirlas.